La huella del Rubio, el ultimo Compañero de la Pastora

Un hombre de los Reguers, en el término municipal de Tortosa, llama un lunes a la redacción del Semanario L’Ebre para decir que él sabe exactamente dónde está enterrado el cuerpo del guerrillero aragonés Francisco Serrano Iranzo, el último compañero del mítico La Pastora, una vuelta ambos decidieron desertar a la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón (AGLA) del maquis, hace setenta años. Este hecho desencadena el interés casi obsesivo del director del periódico por propiciar la exhumación, a iniciativa del Gobierno de Aragón, y por conocer más cosas de los maquis y de la vida de Serrano, alias El Rubio, un antihéroe en contraposición al explotada vertiente mitológica de la Pastora. Padre desesperado y duramente represaliado, y verdugo a la vez, el hilo de la historia del Rubi y la profundización inédita en algunos capítulos concretos, con testimonios nuevos y actualizados, articulen, a través del enfoque del autor y de diferentes voces memorialistas , una reivindicación del rescate y la dignificación de todas las víctimas silenciadas de la Guerra Civil y el franquismo.

Idioma: Catalán

Desde el Mijares y mis recuerdos para ti  «Grande»

Florián García Velasco, “Grande”.

Primeras jornadas de la Guerrilla Española con Floiran y Celia posando año 2000

Tuve el privilegio de Conocerte personalmente en las primeras jornadas de la Guerrilla en Santa Cruz de Moya y ya por entonces irradiabas energía  junto a Celia  su compañera de guerrilla y despues sentimental.  Tenías ese aura de personas con muchas experiencias.

Vuestras miradas incrédulas supongo por el éxito  de la jornada y la cantidad  jovencitos  inexpertos que habíamos por allí husmeando, con la curiosidad morbosa de llegar a conocer la historia de primera mano y con los auténticos guerrilleros presentes entre los asistentes como el «Rubio» se hacia pasar por «asistente al acto» y que se paso las primeras horas preguntándonos de que iba esto de los guerrilleros.

Alfons Cervera y Mercedes Yusta.

Con la misma magia fue encontrarme con el escritor Alfons Cervera, antiguo compañero de cervezas de la nocturnidad del barrio del Carmen en nuestra juventud acompañado de Dulce Chacon, Mercedes Yusta, Llamazares etc. Algo que realmente te ponía nervioso, aun que me imagino que mi saludo fue algo fugaz en el calor de un tumulto que paso…

Yo asistía ya siendo un consumado cicloturista del territorio y habitante rural el cullos caminos me llevaron  al primer congreso y despues otros tantos hasta hoy día que parece se a expandido la avidez de conocer que ocurrió en nuestra posguerra civil de 1936. La impresión de la jornada me animo a decidir este ensayo de blog y las rutas en las que sigo trabajando.

 

El Alcalde de Santa Cruz de Moya de por entonces, con escritores y guerrilleros a pie del escenario en 2023

Recordarte frente a la finca de hierro en la plaza de San vicente donde nos cruzamos por casualidad y que trataste de invitarme  una reunión en la sede de tu colectivo a la que no accedí pero que en ella estaba impresa tu determinación a la resistencia tantos años despues

Xavier Franco, Alfons Cervera, Celia, y trabajadores del Mas de Noguera que nos acompañaban aquel día.

Sin enrollarme mas, os e copiado y puesto el enlace al principio del articulo en recuero de «Grande» de Ramon Manuel Gonzalbo Mourelo  Que hizo una biografía corta pero muy bien definida y de paso integro al blog a este catedratico  de las Palmas de Gran Canaria que no tenia hasta ahora fichado.

 

La Ciudad de la Selva, el gran campamento secreto de los guerrilleros antifranquistas

MADRID, 

HENRIQUE MARIÑO

No fue una leyenda, porque los vecinos y la Guardia Civil conocían su existencia, pero el paso de los años desdibujó su geometría, redefinió sus marcos y le confirió la categoría de mito. La tradición oral había deformado y mitificado la Ciudad de la Selva, que no era conocida por los paisanos como tal, sino como los chozos de los escapados, allí donde estaban los rojos, un espacio difuso que, desde la aldea de Casaio, se extendía por los montes de la comarca ourensana de Valdeorras, limítrofe con el Bierzo y la Cabrera.

Federación de Guerrillas León-Galicia.

El empeño de los investigadores del proyecto Sputnik Galego ha desempolvado las páginas de la historia y modulado el relato de las gentes del lugar. Su trabajo, centrado en la prospección arqueológica, ha sido complementado por la labor de historiadores, antropólogos y editores como Paco Macías, quien ha reunido los estudios de unos y otros en el libro Federación de Guerrillas de León-Galicia (Edicións Positivas), que arroja luz sobre «el yacimiento más importante de la guerrilla en Europa Occidental», según Miguel Riaño, jefe de producción de Metropolis.coop y director del documental Ciudad de la Selva.

Guerrilleros asistentes al congreso fundacional en Ferradillo, en abril de 1942. — Edicións Positivas

No hay fantasía en su película y la admiración es contenida, pues no se propuso narrar la historia del legendario campamento guerrillero desde los retazos memorísticos —porque el recuerdo puede engrandecer, pero también deturpar—, ni tampoco a partir de la crónica negra y propagandística del franquismo —también necesitado de enemigos, cuanto más fieros y despiadados, mejor—, sino reconstruir, a partir de los hallazgos arqueológicos, la dimensión, geográfica y operativa, del enclave. «Una fotografía o una descripción no son suficientes: la Ciudad de la Selva solo se entiende cuando estás allí», afirma Riaño.

Operación Tazones

Anarquistas y comunistas, sindicalistas y milicianos, obreros y republicanos se atrincheran en el monte, cometen atracos, vengan a sus muertos y forjan la futura Federación de Guerrillas de León-Galicia, cuyos congresos —a excepción del fundacional, en Ferradillo (Bierzo)— tienen lugar en la Ciudad de la Selva, donde se fijan las bases ideológicas, económicas y militares de la organización. «Es el paso definitivo para que los huidos se conviertan en guerrilleros, en la vanguardia del viejo Ejército republicano que sigue sin ser derrotado», escribe Alejandro Rodríguez Gutiérrez en el libro editado por Positivas.

«Así nació un lugar mítico, el único donde se enarbolaba la bandera republicana durante el franquismo», recuerda el arqueólogo e historiador Xurxo Ayán. Además del grupo de Casaio, otros actúan en el Bierzo, la Cabrera, Os Ancares y la zona de Valdeorras, Viana y Trives. Entre los nombres propios, Manuel Girón, César Ríos o Marcelino Fernández Gafas, aunque algunos investigadores prefieren hablar de colectivo y no de individuos, quienes sin embargo perviven en el imaginario popular por diversas razones, como Bailarín.

Adentrarse en la Ciudad de la Selva era un suicidio, explica Miguel Riaño, quien califica al grupo que operaba en los montes de Casaio como «el que tuvo más en jaque al franquismo». Estaba bien articulado, su logística era encomiable y contaba con redes sólidas. «Antes, los guerrilleros llevaban a cabo escaramuzas y ataques desde diferentes puntos, pero no tenían un espacio definido de lucha. Algo que sí ocurre en la Ciudad de la Selva, un frente de batalla al uso desde donde parte la continuación de un conflicto específico», añade el director del documental.

Además, la guerrilla contaría con la ayuda del ingeniero Alexander Easton, conocido como el Inglés pese a su origen escocés, un espía del Gobierno británico que vivía en el Bierzo que les proporcionó contactos con grupos políticos en el exilio, una máquina de escribir, una multicopista, una radio y otros útiles, además de habilitar la buhardilla de su casa en Carracedo como ambulatorio clandestino donde curaban a los maquis heridos. Y, a través de José María Urquiola Chema, establecería relaciones con el PCE y se integraría en la Unión Nacional Española (UNE), que intentaba derrocar a Franco desde Francia.

Xurxo Ayán contrapone ese territorio irredento de la guerra larga, donde se leía el periódico El Guerrillero, con la lucha silenciosa y silenciada de las mujeres del llano. «La historiografía antifranquista se empeñó en demostrar que la guerrilla estaba muy bien organizada. Sin embargo, es una visión militar y androcéntrica. En realidad, pervivió gracias al apoyo popular y al cuidado de quienes ejercían de enlaces. Algunas incluso no estaban politizadas, pero aplicaron la ética campesina de la solidaridad», explica el historiador. «También las retaguardias forman parte de un ejército», escribe en el libro. «Lo sabía bien el aparato represivo: al ir contra las mujeres se combatía el corazón mismo de la guerrilla».
«La Federación supuso un peligro real para el régimen franquista», concluye Carlos Tejerizo-García, arqueólogo y director del proyecto Sputnik Labrego. «Las autoridades no sabían exactamente dónde se ocultaban y tampoco se atrevían a entrar. La dificultad del paisaje montañoso había facilitado la instalación de un campamento permanente en un espacio fronterizo conectado con diversas zonas controladas por otras guerrillas. Así nació la Ciudad de la Selva». Cuando conoció su existencia, Tejerizo se propuso descubrir la dimensión real de un territorio mítico, pero indefinido. Entonces, tras calzarse las botas, se echó al monte. Lo que se encontró lo relatará en una próxima entrega.

Enlace de la Noticia en el diario Publico

 

 

Últimas partidas guerrilleras en el centro de España/ blog

 

Memoria democrática Castilla la Mancha

Con la huida a Francia de la partida de “El Gafas” y el asesinato de “El Manco de Agudo”, “El Comandante” y “Parrala”, en la zona centro solo quedaban las partidas de “Calandrio”, “Vidrio”, “Cuquillo” y Francisco Blancas Pino “Veneno”.

Manuel Durán Carrasco “Sevillano Hijo” y Juan Estrella Barroso “Petaca” regresaron a la sierra tras fracasar en su huida a Francia. Delatados por “Palomo”, fueron descubiertos por la Guardia Civil en una base que tenían en Viso del Marqués. “Sevillano Hijo” resultó herido, mientras que “Petaca” consiguió huir y refugiarse en su pueblo, Bohonal de Ibor (Cáceres), donde finalmente se entregó el 6 de diciembre.

Desde entonces, “Petaca” colaboró en la delación y detención de sus antiguos compañeros de guerrilla. Descubrió el cortijo Los Negrillos, cerca de El Viso del Marqués, donde se refugiaba la guerrilla de Antonio León Villa “Calandrio”, que fue abatido el 18 de enero de 1949 junto a Manuel Hernández Vilches “Los Mozos”. Manuel Martínez Bueno “Trapichea” y José Vargas Romero “Herrero” lograron escapar, hasta que fueron detenidos al año siguiente cerca de La Carolina (Jaén).

Francisco Olmedo Pérez “Hinchao”, que había formado parte de la partida de “Trapichea” murió el 13 de marzo de 1949, cuando intentó robar en la finca La Mesa, en el término de Calzada de Calatrava.

Otros guerrilleros en activo eran “El Vidrio”, Vicente Gómez Díaz “Quina” y Jacinto Medina Lozano “Cano”. Una de sus últimas acciones fue el atraco a una finca de El Viso del Marqués, el 9 de septiembre de 1950. Luego se refugiaron en las sierras de Jaén. “El Vidrio” y “Quina” murieron en Garganta de Valquemada (Andújar) el 13 de mayo de 1951 y “Cano” logró refugiarse en Sevilla.

Autora: LPG

La resistencia antifranquista organizada en los montes la Guerra civil no acabo en 1939

Raúl Novoa:

“Los grupos de milicias de resistencia antifranquista demuestran que la Guerra Civil española no se acabó en el 1939”, con este argumento, Miguel Riaño da una de las ideas clave de ‘La Ciudad de la Selva’, título del documental que ha dirigido y rodado junto al grupo de arqueólogos Sputnik Labrego, que lleva desde 2017 investigando los asentamientos en la zona de Casaio, en la frontera entre Galicia y Castilla y León. Los arqueólogos han verificado que en sus montes ha habido grupos organizados contra el régimen desde el 1941 hasta 1946. El filme es el primer acercamiento audiovisual a esta historia. La obra ha ganado el premio a Mejor Documental del Festival Internacional de Cine Independiente de València.

Casaio, igual que el noroeste peninsular, se caracteriza por tener una orografía compleja. Es difícil conocer y orientarse por sus frondosos montes. Además, se encuentra el Teixadal, uno de los montes más altos de toda Galicia, a 1.350 metros sobre el nivel del mar. Bajo este entorno natural se empezaron a organizar los ciudadanos. Primero, escapados de la represión del franquismo y, después, organizados contra el régimen, comenzaron a planificar su caída a través de la lucha armada desde las montañas. “Esto lo sabemos por las notas que hemos encontrado o sus armas, de origen checoslovaca o mexicana”, señala Carlos Tejerizo a elDiario.es, uno de los arqueólogos del proyecto.

La Ciudad de la Selva era también el nombre que le daban al asentamiento. Fue una de las primeras resistencias antifascistas en Europa. “Hay que tener en cuenta que la Guerra Civil española fue un ensayo para la Segunda Guerra Mundial. Esta resistencia se dio en el transcurso de la lucha contra el nazismo y los de Casaio querían ser la punta de lanza que acabase con el franquismo en ese contexto”, explica Tejerizo.

Estas organizaciones se reprodujeron también en Asturias, Cantabria o Euskadi, gracias a la geología del Macizo Cantábrico, según los arqueólogos. Se nutrían de militantes o exmilitantes de organizaciones obreras y de izquierdas, de huidos y de personas represaliadas para mantener los campamentos y las luchas. Sin embargo, Carlos Tejerizo es claro en identificar por qué no se recuerda igual a la resistencia antifranquista que a los partisanos en Italia o a los maquis en Francia: “perdieron y en la Transición no se ha reconocido a quienes lucharon por la democracia”.

Un largo proceso de documentación

Si bien el proyecto de investigación surgió gracias a unas excavaciones en los montes de Casaio financiadas por el CSIC hace cinco años, el rodaje del documental duró tres. Miguel Riaño asegura que duró ese tiempo por dificultades económicas, pero también ha tenido aspectos positivos: “hemos podido grabar en todas las estaciones y entrevistar varias veces a las mismas personas. Son historias complejas que la gente nunca había contado y con un proyecto cortoplacista no hubiese salido igual”.

En total, en Casaio había entre 50 y 60 personas asentadas bajo los “chozos” construidos con pizarra, un material muy abundante en la zona. De hecho, es conocida la mina de wolframio que el franquismo puso al servicio para el armamento de los nazis. Según cuentan en el documental, la resistencia antifranquista conseguía financiación económica de los aliados saboteando estas minas o comprando ellos el Wolframio.

Gran parte de los habitantes del pueblo apoyaban a los guerrilleros. Aunque había pocas mujeres milicianas, estas tenían un papel fundamental haciendo de enlace. “En las excavaciones encontramos medicinas como penicilina, muy difícil de conseguir incluso en ciudades en aquel momento, lo que demuestra una gran organización por su parte”, explica el arqueólogo.

Según los investigadores, antes de todo el trabajo de investigación, estas historias eran “casi mitológicas”. “Es importante desmitificar la figura de que eran bandoleros”, señala el director Riaño. Las investigaciones arqueológicas demuestran que había una organización política detrás de los asentamientos de Casaio. “La propaganda franquista quiso tipificarlos como bandoleros espontáneos del monte para evitar reconocer la oposición al régimen, pero la realidad es que era gente que luchaba por la democracia. Su fin era acabar con el franquismo”.

“Es importante desmitificar la idea de que quienes estaban en los asentamientos antifranquistas de los montes eran simples bandoleros”

También había una Federación de guerrillas estatal. Sin embargo, un problema dentro de la organización era la división ideológica. Agrupaban a sectores afines al PSOE hasta la CNT. En una de sus asambleas para evitar estas divisiones internas, los nacionales los asaltaron gracias a un chivatazo y fusilaron a la mayor parte de guerrilleros de Casaio. “Los que sobrevivieron sabemos que emigraron a Francia o a Latinoamérica”, explica Riaño. Para Tejerizo, un problema para la victoria de la resistencia fue la falta del apoyo internacional: “no podemos entenderlo fuera del marco de la Segunda Guerra Mundial. Estaban prácticamente solos y la ayuda fue mínima. Son héroes que lucharon por la democracia y deberíamos reconocerlos como tal”.

De este modo, aunque se fecha el fin de los maquis en 1965 con la muerte del gallego José Castro, la resistencia activa de Casaio se acabó en 1946.

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José/Grupo de Manuel Rodenas Valero

Jose Ibañez Sebastian
Nacido en Valencia en 1927 – fallecido en 1996 – Trabajador bronceador – FIJL – MLE – CNT – Grupo de Manuel Rodenas Valero – Lyon (Ródano) – Aragón – Valencia (Levante)

Bronzier y trabajador vegetariano, José Ibañez Sebastain se había resistido al servicio militar y se había ido a Francia donde se había asentado en la región de Lyon y era miembro de las Juventudes Libertarias (FIJL).

En la primavera de 1949 se incorporó a un grupo guerrillero cuya misión principal era ir a Aragón para liquidar los grupos contra guerrilleros formados por la Guardia Civil y atentar contra un tren donde iban a viajar altos funcionarios franquistas. El 20 de mayo de 1949, bajo la dirección de Manuel Rodenas Valero y Fabián Nuez Quiles, el grupo formado por José Ibáñez Sebastián, Alfredo Cervera Cañizares, José Capdevila Ferrer, Roger Ramos Rodríguez, Ángel Fernández Vicente, Mariano Llovet Isidro, Jorge Camon Biel y Rogelio Burillo Esteban, infiltrado por Bielsa en la provincia de Huesca.

Tras atacar el ayuntamiento de Hoz de Barbastro (Huesca) el 28 de mayo, el grupo fue perseguido por la Guardia Civil y se partió en dos. Tras varios enfrentamientos, con la Guardia Civil en los que serán asesinados Rogelio Burillo Esteban, Jorge Camon Biel y Fabián Nuez Quiles, todos serán capturados, trasladados a las cárceles de Caspe, Huesca y Zaragoza. José Ibáñez Sebastián, que había logrado escapar, y en un intento de escapar, se entregó a las autoridades como rebelde en el servicio militar. Fue enviado a Palma de Mallorca donde en agosto de 1949 fue finalmente detenido.

Ante un consejo de guerra el 16 de marzo de 1950, todos los miembros del grupo fueron condenados a muerte. Sólo José Ibáñez Seastian y Ángel Fernández Vicente verán conmutadas sus penas por la de treinta años de prisión. El 10 de mayo de 1950 fueron fusilados en Zaragoza Manuel Rodenas Valero, Anfredo Cervera Cañizares, Mariano Chaves isidro, José Capdevilla Ferrer y Roger Ramos Rodríguez.

Liberado en agosto de 1969, tras veinte años y seis días de prisión, José Ibáñez Sebastián se traslada a Valencia con su pareja Carmen Boquer. Incapaz de readaptarse a la sociedad, José Ibáñez Sebastián, ahora sin domicilio fijo ni trabajo, fue encontrado inconsciente en las calles de Valencia en 1996. Traslado a un hospital de Valencia, murió allí.

Ochenta años del primer aliento de la guerrilla en Ferradillo

Sputnik Labrego ‘resucita’ con unas jornadas en Carucedo el mítico congreso que en 1942 creó la Federación de Guerrillas de León-Galicia

Se reunieron en las laderas de Ferradillo, un día, quizá dos, del mes de abril de 1942. Venían de la Ciudad de la Selva, el refugio de huidos en los montes gallegos de Casaio, de Los Ancares, de la sierra de Courel, de La Cabrera, del Bierzo.

Otra de las imágenes que se tomaron del Congreso en abril de 1942 en Ferradillo. SPUTNIK LABREGO

 

Allí estaba el legendario Manuel Girón, junto a Marcelino Fernández, El Gafas, César Ríos, Abel Ares, de Toral de los Vados, no menos legendarios, y así hasta sumar 24 guerrilleros antifranquistas, convocados en un lugar recóndito del Bierzo para organizar la lucha armada, y ante todo la supervivencia, de quienes no se resignaban a perder la guerra frente al régimen de Franco.

Ochenta años después, y no lejos del lugar donde tuvo lugar aquel encuentro al aire libre del que quedaron al menos dos fotografías borrosas, la Casa del Parque de Las Médulas en Carucedo acoge este fin de semana unas jornadas sobre la Federación de Guerrillas León-Galicia organizadas por el grupo de investigación Sputnik Labrego y Edicións Positivas con la colaboración del Ayuntamiento de Carucedo.

Aunque el primer aliento de la Federación como organización de resistencia —en un momento en que las esperanzas de los guerrilleros pasaban por el triunfo de los aliados en la Segunda Guerra Mundial— nació en aquellos días de abril de 1942 en Ferradillo, el germen de la agrupación lo habían puesto un año antes en la Ciudad de la Selva los huidos que habían instalado sus campamentos en la zona orensana de Casaio, cuenta el responsable de las jornadas que recuerdan la efeméride, el historiador de Sputnik Labrego Alejandro Rodríguez. «Era una cuestión, sobre todo de subsistencia, de organizar la logística para resistir», relata Rodríguez, uno de los ponentes este sábado en la primera de las dos sesiones de las jornadas.

Enlace de la Noticia

Enlace de Sputnik Labrego

Julian Ramos; «Frasco»; «Frasquito»;»El Parra»

Nacido en Santa Cruz de Moya (Cuenca) en 1915 – asesinado en enero de 1951 Campesino; viajante de comercio – PCE – AGL, sectores 11 ° y 5 ° – Cuenca (Nueva Castilla) – Valencia (Levante) – Teruel (Aragón)

Durante el golpe franquista de julio de 1936, Julián Ramos Ramos estuvo en el ejército donde se había alistado desde noviembre de 1935. Siendo fiel a la República, combatió en una Columna en Segorbe entonces en varios frentes. En diciembre de 1938 fue nombrado teniente de la 84ª Brigada Mixta, entonces responsable de la guarnición de Calpe. También se unió al Partido Comunista. Tomado prisionero al final de la guerra en Alicante, fue condenado a una fuerte pena de prisión.

Cuando fue puesto en libertad condicional se fue en Valencia donde iba a trabajar como vendedor ambulante. En junio de 1947, tras una incursión, había llegado a la sierra y se unió a la Agrupación guerrilera de Levante (AGL) donde fue designado a cargo de un batallón del sector 11. Fue él quien, el 13 de febrero de 1948, junto con Francisco Martínez Lara Vitini había ejecutado al alcalde falangista de El Cuervo (Teruel).

En el verano de 1948, tras la reorganización de la AGLA por parte de Francisco Bas Aguado Pedro , se hizo cargo del campamento del Comité Regional de Resistencia, el nuevo nombre de la AGL. Entonces era miembro del quinto sector. Tras la deserción en 1949 de Francisco Martínez Lara Vitini , fue nombrado encargado de su unidad con base en Cerro Moreno de la que logró escapar cuando su campamento fue atacado el 7 de noviembre de 1949. Luego se trasladó a la zona de Alcotas y Sinarcas.

Julián Ramos Ramos fue asesinado en enero de 1951 en Calles en la provincia de Valencia. Según algunas fuentes, fue ejecutado por sus compañeros.

Mariano Llovet / «Mariano»/Grupo de Manuel Rodenas Valero

Mariano Llovet Isidro «Mariano»
Nacido en Madrid en 1906 – fusilado el 18 de mayo de 1950 – Pintor – MLE – CNT – Grupo de Manuel RODENAS VALERO – Aveyron – Huesca (Aragón)

Exiliado en Francia donde residía en Aveyron, Mariano Llovet Isidro se había incorporado a los grupos de acción libertarios a finales de los años cuarenta. El 20 de mayo de 1949 formó parte de un grupo que entró en España en la provincia de Huesca. El grupo estaba formado por Manuel Rodenas Valero, Alfredo Cervera Cañizares, José Capdevila Ferrer, Angel Fernandez Vicente, José Ibañez Sebastian, Roger Ramos Rodriguez, Rogelio Burillo Esteban, Jorge Camon Biel y Fabian Nuez Quilles.

Tras el atentado en el Ayuntamiento de Hoz de Barbastro (Huesca) y un enfrentamiento con la Guardia Civil cerca de la localidad de Alborgue, el grupo se dividió en dos. Todos sus miembros serán asesinados o capturados el mes siguiente.

Mariano Llovet Isidro fue capturado con José Capdevila, Manuel Rodenas y Roger Ramos el 6 de junio, a siete kilómetros de Cadasnos. El 14 de junio, durante un enfrentamiento con la Guardia Civil, fueron asesinados Rogelio Burillo, Jorge Camon y Fabián Nuez. Los últimos supervivientes del grupo serán capturados poco después. Encarcelados primero en el cuartel de la Guardia Civil en Caspe, luego en la cárcel de Huesca, fueron trasladados posteriormente a Zaragoza.

Zaragoza en la Wikipedia

Ante el Consejo de Guerra de Zaragoza (n ° 682/49) el 16 de marzo de 1950, todos fueron condenados a muerte. Solo José Ibáñez Sebastián y Ángel Fernández Vicente vieron, por su corta edad, conmutar sus penas por 30 años de prisión. Todos los demás, después de 55 días en las celdas del corredor de la muerte, fueron fusilados el 18 de mayo de 1950.

En el cementerio de Torrero de Zaragoza aparece en la tumba el nombre de Mariano Chaves Isidro en lugar del de Mariano Llovet Isidro. Los dos supervivientes del grupo, José Ibáñez y Ángel Fernández pasarán 20 años y 16 años en prisión, respectivamente, antes de ser liberados.

ARGILES JARQUE, José «MANOLETE». «CHINGALITO»

ARGILES JARQUE, José «MANOLETE». «CHINGALITO»
Nacido en Casas del Marqués (Santa Cruz de Moya) – asesinado el 17 de octubre de 1948 – AGL, sector 5 ° – Cuenca (Nueva Castilla)

Hermano de Emilio Francisco y lugarteniente de Pedro Merchán Vergara Paisano , José Argilés Jarque Manolete , quien había ganado la sierra en 1946, estaba a cargo de un tramo del 5º sector de la Agrupación Guerrillera de Levante .

El 10 de diciembre de 1946 con Marcelino García Ruipérez Segundo , Fernando Rodríguez Serena El Mejicano y El Chaval , participó en el ataque a la oficina de impuestos de Requena (calle García Montes) donde la guerrilla se apoderó de 62.358 pesetas y luego se retiró. después de dejar folletos y copias de un periódico clandestino. (Según algunas fuentes, fue después de esta acción que Manolete se integró a la AGL).

El 8 de julio de 1948 participó junto a Constantino Herraiz Rey Chiriviqui en el ataque a un autobús de la línea Cuenca, durante el cual fue asesinado el Guardia civil Florencio Fernández Adrián.

José Argilés Jarque Manolete fue asesinado el 17 de octubre de 1948 durante un asalto de las fuerzas de represión a su campamento ubicado en Cerro de la Cabeza, municipio de Villarejo de la Peñuela (Cuenca). En el mismo asalto también murieron Jesús Sevilla Herraiz Martín , Constantino Herraiz Rey Chiriviqui y Jesús . Un quinto guerrillero, Ramón Alises Moreno César se rindió (según algunas fuentes, fue asesinado), lo que permitirá a la Guardia Civil desmantelar el 1 de diciembre una red de colaboradores de la guerrilla en Cuenca donde diez oficiales de enlace, incluido un guardia de prisión, será arrestado.

A principios de la década de 2000, las Asociaciones para la Recuperación de la Memoria Histórica, realizaron excavaciones para localizar los restos de estos guerrilleros.